Otras orillas┇Sofía Traslaviña┇El pequeño París del Transvaal

The Pennywhistlers Sophiatown, © Jürgen Schadeberg


Un yugoslavo, atraído por la fiebre del oro en Johannesburgo, compró un terreno de 95 hectáreas a siete kilómetros de Johannesburgo en 1899. Deseaba construir una ciudadela para los trabajadores blancos de las minas que ostentaban altos cargos. Sophia, en honor a su esposa, fue el nombre elegido por Herman Tobiansky para esas tierras, con las que pretendía sacar buenos dividendos de la fiebre metálica.

El objetivo inicial de Tobiansky se vio frustrado cuando sintió poco interés de los sectores acomodados para comprar tierras en la naciente Sophiatown. Fue así como decidió venderlas a cualquiera que estuviera interesado y a precios mucho menores de los que se imaginó. Indios, africanos, blancos, árabes, la ciudadela en construcción comenzaba a poblarse de multiculturalidad. Un escrito de comienzos del siglo XX dice lo siguiente:

Todo procedía normal -los africanos no necesitaban permiso para establecerse acá. Alguien compraba una casa o terreno y simplemente se mudaba. Numerosos blancos bohemios también decidieron establecerse en los suburbios de Sophiatown, donde todos vivían lado a lado, edificando una comunidad creativa de periodistas, músicos escritores y políticos.

El suburbio de Johannesburgo se convertiría más tarde (y en pleno período de segregación) en el epicentro del Jazz y la literatura en Sudáfrica. La convergencia de diferentes culturas creó en Sophiatown un espacio para la diversidad que, según lo que relatan sus antiguos habitantes, fue tan impensado como real.

Can Themba, un escritor y periodista pretoriense, fue uno de los que decidió mudarse atraído por el espacio de libertad creativa que ofrecía “el pequeño París del Transvaal”, como lo describe en su relato “Réquiem para Sophiatown” (1959).

Cincuenta años más tarde del nacimiento de la ciudadela, Johannesburgo había crecido desmesuradamente, las leyes del Apartheid se hacían más estrictas y fue entonces cuando el gobierno decidió desalojar Sophiatown y reubicar a sus habitantes en lo que hoy es Soweto.

En “Réquiem para Sophiatown”, Themba hace un recorrido por sus ruinas. Describe con nostalgia, al ver caer ladrillos de los muros, los recuerdos de los días y las noches de la vida en los suburbios, las ruinas de la ciudadela parecen representar en Themba las de la sociedad sudafricana. Convirtiendo a este período y espacio en punto de fuga y libertad.

Para Can Themba en Sophiatown:

No puedes aburrirte. Tienes derecho a escuchar el último disco de Jazz en el Ah Sing’s. Puedes caminar con una chica un atardecer con dirección al cine Odin sin que nadie pregunte por qué. Puedes probar el curry del bar de Rhugu con las manos desnudas sin avergonzarte. Y todo esto sin la más mínima sensación de herejía.

En el relato fúnebre de Sophiatown, concluye que su paso imaginario por las ruinas no lo han dejado salir de ellas, ni de su trabajo de escritor y periodista. Themba con ironía espera ansioso el día en que por fin pueda escapar, terminar su trabajo limpio y claro fuera del “París de Tranvaal”.

Diez años más tarde de la aparición de “Réquiem para Sophiatown”, su creador murió en Swaziland mientras los nuevos habitantes de la ciudadela se rendían ante la fuerza de su historia musical y literaria. “El París del Transvaal”, llamado en ese entonces “el pequeño Chicago” o “el Harlem de Johannesburgo”, hacía alusión a la gran cantidad de bares de Jazz y Blues que lograron sobrevivir al desalojo de 1950.

Nota: Transvaal es el nombre que se le dio a la provincia, que desde 1994 fue dividida en Gauteng, Limpopo y Mpumalanga. Para más información (en inglés): Sophiatown, Sophiatown 2.

Sofía Traslaviña nació en Santiago de Chile. A lo largo de sus estudios de Literatura y cultura hispanoamericana se ha ido adentrando al tema de migración, exilio y literatura. Actualmente vive en Pretori a, Sudáfrica, donde trabaja enseñando español, aprende francés y prepara una investigación doctoral sobre la revista del exilio chileno Araucaria de Chile. Blog Facebook Twitter

About these ads

2 comentarios

Archivado bajo Columnas literarias

2 Respuestas a “Otras orillas┇Sofía Traslaviña┇El pequeño París del Transvaal

  1. Pingback: El pequeño París africano « Sofiaoe

  2. revolvermaedle

    nice piece! iM working about ‘performances of sophiatown’ in the present – would be a pleasure to chat – love, kat

Deja un comentario

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s